Panel de encaje


Los paneles de fachada Gutterkel están especialmente indicados para aquellas construcciones o proyectos en los que la fachada representa un papel protagonista. Se aplican especialmente en edificios comerciales, oficinas, edificios públicos u otras construcciones a las que queremos dotar de una apariencia moderna y un toque de exclusividad.

Los paneles Gutterkel nos abren a un mundo de posibilidades en el diseño de fachadas. La disponibilidad de un amplio abanico de materiales y acabados, así como su flexibilidad en el sentido de la colocación (vertical, horizontal o diagonal), proporcionan al arquitecto una libertad extraordinaria para realizar sus ideas de diseño.

El sistema Gutterkel es aplicable a todo tipo de construcciones, tanto en obra nueva como en rehabilitaciones, pudiéndose aplicar en fachadas, falsos techos, revestimientos de columnas o paredes…

En rehabilitaciones se ofrece un plus de aislamiento y estanqueidad, siendo solución de calidad duradera y de rápida instalación. Su fabricación en materiales metálicos de gran calidad, reduce al máximo la necesidad de mantenimientos.

ventajas

Elaboración de fachadas de gran belleza
Construcción de fachadas ventiladas
Amplio abanico de materiales y acabados

Colocación en vertical, horizontal o diagonal
Ancho de junta variable de 0 a 20 mm
Ancho de panel variable de 250 mm a 500 mm

Fabricación a medida
Fijación oculta
Mínimo mantenimiento

panel-encaje-sistema

La fachada ventilada es un sistema constructivo formado por varias capas que garantiza un funcionamiento duradero y aumenta la vida útil de la edificación.

Su principal característica es la clara separación entre el revestimiento y los elementos (el aislamiento térmico y la base de apoyo) que este protege de las influencias climatológicas.

Las paredes exteriores portantes y el aislamiento permanecen siempre en seco y, por lo tanto, preservan plenamente su función. Incluso la lluvia de impacto que se pudiera haber filtrado a través de juntas abiertas, se secará rápidamente por la circulación de aire en el espacio de ventilación, se previene la condensación de agua en el interior y ademas evitamos la aparición de hongos de moho.

La fachada ventilada protege además a los elementos constructivos de elevadas cargas térmicas. El aislamiento proporciona una máxima acumulación térmica de los componentes interiores, previniendo así la pérdida de calor en invierno.

En verano, la cantidad de calor que actúa sobre el revestimiento, se desvía a través de la corriente de aire en el espacio ventilado. De esta forma se consigue un ambiente interior fresco y agradable.